El arbitraje en Costa Rica ha evolucionado enormemente con el transcurrir de los años, específicamente desde 1921, periodo en que se inicia el primer torneo oficial de la Federación Costarricense de Fútbol.


Con los primeros árbitros Hegon Halls (alemán), Harold Bougli (inglés), Eduardo Garnier, que con su característica vestimenta de zapatos, pantalón y camisa blanca, dan inicio a lo que sería una sufrida actividad, sacrificada e incomprendida en su real dimensión.


Posteriormente, en la década de los 30tas y 40tas, Humberto Saborío, Paco Muñoz, Juan Rafael Navarro (para muchos, el mejor árbitro de antaño), Fernando Herrera, confirman que el árbitro costarricense poseía calidad, señorío y honestidad.


Más tarde, en los 50tas, aparece uno de los colegiados más galardonados y reconocidos de Costa Rica, Juan Soto París (qdDg), quien marca el incursionar de los árbitros costarricenses a nivel internacional. Este dirigió en torneos a nivel interno en países como Colombia, Ecuador y Venezuela; además de su participación en los Juegos Panamericanos, convirtiéndose en el primer nacional en dirigir juegos eliminatorios mundialistas, que le fueron reconocidos para ser el único árbitro en formar parte de la Galería Costarricense del Deporte. Por otro lado, es necesario mencionar que compartió su carrera arbitral a nivel nacional con figuras como la de Luís Paulino Siles (padre), José Rafael Chacón, Carlos Francisco Molina, Valentín Andrade, Carlos L. Monge, los cuales poseían nivel incluso en lista de la Federación Internacional de Fútbol Asociativo (FIFA).


Para la década de los 70as sobresalen árbitros como Carlos Manuel Álvarez y Luís Paulino Siles Calderón, este último es precisamente el que engalana y reafirma la profesión a nivel internacional en Las Olimpiadas de Moscú 80 y posteriormente se convirtió en el primer árbitro costarricense en participar en una final de Campeonato Mundial, y en España 1982, dirigiendo dos juegos, Brasil - Escocia y Polonia - Bélgica. El Lic. Luís Paulino Siles Calderón, además ocupó la presidencia de la Comisión de Arbitraje en diferentes ocasiones.


En los años 80as continúa el progreso del arbitraje nacional, donde aparecen colegiados como José Luís Vargas, Berny Ulloa, Víctor Rodríguez, Carlos Arrieta.  Es Berny Ulloa quien participa en el mundial U20, Rusia 1985, posteriormente en el mundial de México 1986, dirige un juego y es el primero a nivel nacional en ser finalista como Árbitro Asistente en el juego Argentina – Alemania. Después de esto lo invitaron a dirigir juegos en Suramérica y México en el torneo local que culminarían en el Mundial de Italia 1990, es otro de los reconocimientos que se le da a nuestro colegiado.  


Es aquí donde nuestro fútbol debuta con la selección mayor en el Máximo Torneo Mundial, logrando pasar a la segunda ronda, enalteciéndose de esta manera no solo el fútbol, sino también el  arbitraje.


Para los años 90as, aparecen un grupo de árbitros de gran renombre a nivel internacional, conformado por: Ronald Elías Gutiérrez, Rodrigo Badilla, Marvin Amores, Ramón L. Méndez, Olger Mejías, árbitros asistentes como: los ¨mundialistas¨ Luís Fernando Torres (Francia 98) Erick Mora (U20 Argentina 2001) Efraín Rodríguez, Vinicio Brenes José F. Barrantes, José Ml. Pereira, Mario J. Araya, acá es Rodrigo Badilla, el que marca la pauta como internacional en muchos juegos eliminatorios, coronando con el Mundial de Estados Unidos 1994, consolidando su mayor logro al dirigir uno de los mejores juegos de ese mundial entre las selecciones de Brasil – Holanda.


Con la llegada del nuevo siglo y el retiro de figuras arbitrales de las décadas anteriores, le corresponde la oportunidad a árbitros que tenían procesos, tal es el caso de  William Mattus, sin duda un referente como árbitro en el primer quinquenio. William inicia en el Mundial U20 de Nigeria 99, después de su gran trabajo arbitral es elegido para dirigir en el Mundial de Clubes en Brasil 2000, su participación le aseguró un cupo en el Mundial Corea-Japón 2002. Finalmente, es designado para dirigir en Copa América Perú 2004.  


El retiro prematuro de Mattus del arbitraje élite deja un vacío muy grande y corta el proceso internacional de colegiados dentro de los que destacan, Walter Quesada, Alexandro Jiménez, Edgar Durán, Randall Poveda, Vinicio Mena, Edgar Rodríguez, Ricardo Cerdas y Greivin Porras, quienes eran los posibles relevos.


Fue Greivin Porras  quien recibió oportunidad en los primeros años sin gran éxito, al igual que otros colegas posteriores con situación similar.


Luego es Walter Quesada, quien no topó con respaldo internacional en unas y en otras su forma de dirigir a su estilo, impidieron el relevo añorado de los árbitros “centrales”.


En cuanto a los árbitros asistentes, es lo más destacable hasta el 2014, jóvenes como lo fueron Osvaldo Luna y Edgar Mora (mundialista U17 en Finlandia 2003) dejan una buena posición el nombre de Costa Rica, siendo Leonel Leal Bermúdez el gran referente al participar en reconocidos certámenes como los mundiales: U20 Holanda 2004 (con el que inicia), el U17 en Perú 2005, Mayor Alemania 2006, Mundial de Clubes Japón 2009, U17, Nigeria 2010 y Sudáfrica 2010, de nuevo en el Mundial de Clubes en Emiratos Árabes 2011, Copa América 2011, Mundial U20 en Marruecos 2013 y Mundial Mayor Brasil 2014. Sin duda, el mayor record para cualquier árbitro en nuestra historia y un desafío para los futuros colegiados.


El inicio de la segunda década del siglo marca el regreso de un árbitro que siempre tuvo talento, iniciando en el 2000 aproximadamente, sin embargo se retira muy joven, se hace referencia a Henry Bejarano Matarrita.  Sus condiciones le permiten grandes éxitos a nivel internacional, junto a Jeffrey Solís, Hugo Cruz y Ricardo Montero en la actualidad


Por parte de los árbitros asistentes el relevo lo han dado los jóvenes como “los mundialista” Octavio Jara, Carlos Fernández, junto a Warner Castro y el novel Juan C Mora, señalan la nueva generación que deben, sin duda, guiar a las nuevos árbitros que aparecen con mucho futuro pero poca experiencia en la actualidad.

Un punto y aparte para destacar también la historia reciente de las mujeres en arbitraje que debemos tomar en cuenta que inicia con Ave María Alpízar en los años 90s como árbitro junto a Clareth Jimenez, Ericka Vargas y en nuestros días a Marianela Araya, árbitros asistentes de la talla de Milena López, Kimberly Moreira de gran nivel internacional y en nuestra máxima categoría en el torneo masculino, como ellas esperamos que lleguen muchas más en el futuro. 


Estos aspectos constituyen un reto para las nuevas generaciones de  los  ÁRBITROS DE COSTA RICA.


Escrito por: Marvin Alberto Ramírez Carballo. 

Ex árbitro asistente FIFA 2007-2011.